Años 50: Biodramina® aparece en escena

En marzo del 1952, Laboratorios Uriach lanza al mercado Biodramina®, un producto con dimenhidrinato, como tratamiento del mareo cinético.

Desde su nacimiento, Biodramina® se presenta al públicoa través a Don Bio, un simpático personaje que se convierte en el protagonista de las próximas campañas, creando, por primera vez en la compañía, una imagen claramente corporativa.

Pronto se hace evidente que una buena manera de llegar al público es presentándose ante él en la farmacia, con una estrategia innovadora: la utilización de los escaparates como soporte publicitario. Así, la farmacia se convierte en un factor decisivo para el éxito de Biodramina®.

En 1957 se crea el envase de 2 comprimidos. El nuevo formato permite a Biodramina® llegar a los consumidores con menor poder adquisitivo. Además, para contrarrestar el efecto de somnolencia del dimenhidrinato, Laboratorios Uriach lanza al mercado Biodramina-D, que compensa la acción sedante del principio activo original.

El dimenhidrinato

Hace más de 65 que la pastilla contra el mareo, Biodramina®, llegó a España. El Dr. Joan Uriach supo que en Estados Unidos se comercializaba el dimenhidrinato, que se utilizaba desde 1952 para evitar que los soldados se mareasen en los viajes.

El dimenhidrinato fue toda una innovación ya que previo a esto, el ejército estadounidense, habían usado escopolamina que evitaba el mareo, pero producía alucinaciones, dilataba las pupilas lo que no ayudaba para el manejo de las armas e incluso a altas dosis, podía llegar a ser mortal. La primera vez que se utilizó el dimenhidrinato fue utilizado con éxito en el Desembarco de Normandía el 6 de junio de 1944.

Como bien explica el libro “Memorias del Dr. Biodramina”:” La Biodramina nos cambió la vida. Nos avanzamos al turismo en carretera, a la cultura del utilitario y al Seat 600”. En definitiva, promovió el turismo. Fue entonces que se empezaba a viajar en coche y “no estábamos adaptados para ese gran camino. El turismo de interior empezaba a crecer, pero las carreteras eran una porquería, un desastre total. Estaban llenas de curvas. Los vehículos tampoco estaban preparados. Se llenaban de humo y con frecuencia olían a gasolina. Viajar en coche era, a menudo, un pequeño calvario. En el coche no podía faltar nunca un tubo de Biodramina®” nos explica.

A partir de su uso en los viajes en coche, se pasó a utilizar en los diferentes medios de transporte como el tren, el avión o el barco.

A nadie le gusta que un viaje se estropee por un mareo por lo que Biodramina®, es el compañero de muchos viajes, vacaciones, aventuras.

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