El mareo

Imagen de un conductor con su familia sin mareo

Se denomina mareo al cuadro clínico provocado por las oscilaciones o movimientos del cuerpo produciendo una intensa sintomatología. Cinetosis es un término que deriva de kinemi y significa “yo me muevo”. Por eso, cuando hablamos de mareo cinético hablamos de cuadros clínicos causados por el movimiento.

La humanidad ha sufrido los males de mareos desde tiempos antiguos:

  • La medicina hipocrática ya describía los síntomas y los tratamientos para la cinetosis.
  • Lawrence de Arabia sufría mareos en sus desplazamientos con camello debido a la particular forma de moverse de este animal.
  • También ilustres viajeros y exploradores como Julio César, el Almirante Nelson, Charles Darwin o el propio Cristóbal Colón sufrieron mareos en sus viajes.
  • La industria aeroespacial lleva años investigando la cinetosis ya que los astronautas también están expuestos al mareo. Actualmente en los programas espaciales está prevista la prevención y el tratamiento del mareo.
  • Del mismo modo también en la ingeniería ferroviaria se ha tenido en cuenta el mareo para desarrollar las estructuras basculantes.

Sobre el mareo hay diversos estudios que revelan que:

  • El 31% de la población adulta ha sufrido mareo alguna vez en medios de transporte.
  • Las mujeres son más sensibles que los hombres a sufrir mareos (37% vs. 26% respectivamente).
  • Es menos frecuente en niños menores de 2 años pero presenta un pico entre los 3 y los 12.

¿Porqué nos mareamos?

Fundamentalmente nos mareamos porque los impulsos nerviosos que llegan desde los ojos al cerebro padecen una disfunción o conflicto, que hacen que se pierda la estabilidad y el equilibrio respecto a la vertical que regula el laberinto del oído.

El cerebro registra el movimiento a través de tres sistemas:

El somatosensorial: la tensión o relajación de los músculos del cuello indican la posición de la cabeza.

El visual: nota las variaciones de posición con respecto a determinados puntos de referencia.

El vestibular: el líquido contenido en el aparato vestibular del oído interno se mueve por la gravedad y la aceleración e informa sobre la posición de la cabeza.

Estos tres sistemas envían información a nuestro cerebro y si alguna de estas informaciones es contradictoria, el cuerpo lo manifiesta con los síntomas típicos del mareo, náuseas, vómitos, sensación de vértigo...

Factores que contribuyen al mareo

Factores causales personales:

  • Constitucionales: existen personas con más predisposición que otras a padecer mareos.
  • Enfermedades orgánicas: la rápida sucesión de imágenes por delante de nuestra vista acelera la producción del mareo.
  • Sexo y edad: en general se marean más las mujeres que los hombres y su frecuencia decrece con la edad.
  • Actitud postural: en general, colocarse en la parte delantera de los transportes con la mirada fija al frente, reduce la sensación de mareo.

Factores externos:

  • Olores: en ciertas personas pueden influir los olores para la producción del mareo. (gasolina, tabaco, gas…).
  • Visión: la rápida sucesión de imágenes por delante de nuestra vista acelera la producción del mareo.
  • Tiempo: hay una relación directa entre el tiempo de exposición y la aparición del mareo, pudiéndose hablar de un efecto de acumulación.
  • Velocidad: una velocidad alta, así como cambios de dirección y aceleración bruscos, favorecen la aparición del mareo.
  • Climatología: puede influir en la presentación del mareo.

Síntomas del mareo

Hay que tener en cuenta que, en el mareo, los síntomas no se presentan todos a la vez, sino que éstos van apareciendo de menor a mayor intensidad a medida que avanza el cuadro clínico.

Síntomas prodrómicos:

Son una señal de que nos estamos a punto de marear. Se caracterizan por un malestar muy indefinido con una especial apatía y sensación de desasosiego. En esta etapa se sienten molestias por los olores, se tiene necesidad de aire fresco, ganas de respirar profundo y aparecen los primeros bostezos.

Primeros síntomas del mareo:

En esta primera fase se nota un malestar en la zona del estómago. Comienzan las náuseas, se presentan sudores, frialdad unas veces y calor otras, bostezos, boca seca o con excesiva salivación y pesadez de cabeza o cefalea.

Mareo establecido:

En esta fase el mareo presenta todos sus síntomas característicos de forma intensa: vómitos, palidez, ojeras, angustia y somnolencia.

Mareo intenso:

Si el cuadro se mantiene durante horas puede agudizarse y entonces el sujeto se encuentra totalmente indiferente debido al sudor frío, las náuseas violentas y el vértigo constante.

Prevención para evitar el mareo

Existen algunos trucos para prevenir el mareo:

  • Situarse en el lugar del transporte con menos movimiento.
  • Colocarse en posición del sentido de la marcha.
  • Intentar evitar los itinerarios con curvas.
  • Acostumbrarse a mirar puntos lejanos.
  • Mantener una conversación amena.
  • Evitar el calor excesivo y mantener una ventilación conveniente.
  • Ingerir frecuentemente pequeñas cantidades de líquido y comida ligera.
  • Intentar inhalar el máximo de aire fresco. Abrir la ventana del coche, ponerse en la cubierta del barco o abrir el orificio de ventilación que nos queda encima de la cabeza en los aviones.
  • En caso de que la náusea se instaure, se puede intentar comer olivas o chupar un limón. También las bebidas con cola son eficaces para paliar los síntomas.

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